Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, Euroarce reafirma su compromiso con una actividad industrial responsable, capaz de contribuir al desarrollo de las comunidades rurales y a la conservación del entorno natural.
En 2026 se cumplen diez años de colaboración con Apadrinaunolivo.org, una iniciativa que trabaja desde Oliete (Teruel) para recuperar olivares abandonados y generar oportunidades de presente y futuro en el medio rural.
Euroarce fue la primera empresa en sumarse al proyecto, con el apadrinamiento de 20 olivos en noviembre de 2016. Desde entonces, esta alianza se ha traducido en actuaciones mantenidas en el tiempo y orientadas a la recuperación ambiental, el desarrollo local y la puesta en valor de los recursos del territorio.
Recuperar olivos, recuperar oportunidades
Desde 2014, Apadrinaunolivo.org impulsa un modelo que combina recuperación ambiental, empleo y desarrollo rural. Su objetivo va más allá de recuperar árboles abandonados: se trata también de generar oportunidades para que los pueblos sigan teniendo futuro. La colaboración con Euroarce ha contribuido a respaldar distintas iniciativas vinculadas al olivar tradicional, la actividad económica local y la innovación aplicada al territorio.
Un compromiso compartido con la tierra
Uno de los ejemplos más representativos es el proyecto de restauración ecológica de Mina Beatriz, donde ya se han plantado cerca de 400 olivos gracias a jornadas de voluntariado internacional y se han recuperado otros 400 árboles que corrían riesgo de perderse.
La colaboración también se refleja en el apoyo a la almazara de Oliete, en proyectos relacionados con vivienda y empleo y en la incorporación de soluciones innovadoras desarrolladas en Teruel.
El compromiso de Euroarce con el medio ambiente se refleja en proyectos concretos enmarcados en una estrategia global. La compañía trabaja para integrar la sostenibilidad en toda su actividad mediante la restauración de espacios mineros, la protección de la biodiversidad, la gestión eficiente del agua, la reducción de emisiones y el impulso de energías renovables. Proyectos como la restauración de Mina Beatriz o la recuperación ecológica de SICA-San Luis, en Cuenca, reconocida con premios nacionales y regionales de gestión ambiental, son ejemplos de una estrategia orientada a generar valor duradero para el territorio.

